El anuncio de la reanudación progresiva de las actividades escolares en Venezuela después de los terremotos del 24 de junio causó sorpresa en algunos sectores de la sociedad. Cecodap no pasó por alto esta medida del Ministerio de Educación y reiteró que el derecho a la educación debe garantizarse en condiciones de seguridad, protección y bienestar para todos los niños, niñas y adolescentes.
Y es que el regreso a clases a partir del 6 de julio —en los municipios que no resultaron afectados por los sismos— ocurre en un contexto marcado por las pérdidas, familias desplazadas, viviendas destruidas, comunidades profundamente golpeadas y escuelas afectadas.
Sobre este último punto, entre la opacidad gubernamental y el hecho de que la niñez y la adolescencia estuvieron ausentes en el discurso de la alta vocería oficial tras los terremotos en el país, los primeros indicios concretos de escuelas con daños los reportó UNICEF: para el 28 de junio, solo en el Distrito Capital, 432 escuelas —más de un tercio del total de escuelas en ese territorio—resultaron afectadas, según información preliminar.
En una recopilación hecha por la Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y la Adolescencia (Agencia PANA), brazo de investigación de Cecodap, encontramos reportes de voceros del gobierno y también de la sociedad civil sobre al menos otras 476 escuelas con daños en ocho estados de Venezuela (Yaracuy, La Guaira, Carabobo, Falcón, Aragua, Miranda, Lara y Guárico), aumentando la cifra a 908 instituciones.
Puertas adentro
Unas 425 escuelas de Carabobo resultaron afectadas en su infraestructura como consecuencia de los terremotos, de acuerdo con el balance preliminar realizado por el Sindicato Venezolano del Maestro de Carabobo (Sinvemaca). Luis Guillermo Padrón, presidente de la organización gremial, informó que las evaluaciones realizadas junto a directores determinaron que aproximadamente el 25% de las mil 700 escuelas nacionales existentes en la entidad presentan algún tipo de daño estructural menor.
Padrón indicó que uno de los casos más representativos se registró en la parroquia Central Tacarigua, municipio Carlos Arvelo, donde 16 escuelas presentaron grietas producto de los movimientos sísmicos. A pesar de estas afectaciones, aseguró que no existen situaciones que lamentar desde el punto de vista estructural grave en los planteles educativos.
En el municipio Veroes, estado Yaracuy, Milenis Sorondo, autoridad única de Educación, informó sobre la afectación de 25 instituciones educativas, de las cuales 5 presentan daños graves en sus estructuras. Muy poco visible, en el estado Guárico también existen reportes: el director de Protección Civil en el municipio El Socorro, Oficial Jorge Cedillo, informó que recorrieron las instituciones educativas y “las afectaciones fueron muy pocas; sin embargo, existen”.
Fe y Alegría, por su parte, reportó que 19 de sus escuelas presentan graves afectaciones estructurales en La Guaira, Caracas, Carabobo, Miranda y Aragua. Justo en este último estado resultó también afectada la Unidad Educativa Estatal Carlos Soublette.
En el estado Falcón, está marcada en rojo la Escuela Próspero Agustín Ocando de Boca de Aroa, por daños en su parte perimetral, según información del Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del municipio Silva. En el vecino estado Lara, un grupo de representantes de la unidad educativa Libertador «Simón Bolívar», en el sector El Desecho del kilómetro 15 vía a Río Claro, hicieron el 7 de julio una toma simbólica frente al plantel ante el riesgo de ver clases presenciales con el deterioro en infraestructura que acentuó grietas en varios salones y el desnivel del terreno luego del doble terremoto.
A kilómetros, en el municipio Acevedo de la subregión Barlovento en el estado Miranda, el Colegio Encarnación presentó desprendimiento en el revestimiento de paredes internas, en la Escuela Mango de Ocoita se cayó la pared de un salón, y en la Unidad Educativa Ricarda Tovar (Caucagua) se fracturaron paredes y agrietaron pisos en áreas restauradas en 2025, según Roymer Durán, dirigente de la Federación Venezolana de Maestros. Otros daños se presentaron en la escuela Rosa Peña (Ocumare del Tuy) y la Unidad Educativa Régulo Rico (Guarenas).
Escuela Mango de Ocoita, en el Municipio Acevedo del Estado Miranda. Foto cortesía.
Bajas y altas
En algunas de las escuelas se han visto graves afectaciones, como los derrumbes en el Colegio Iberoamericano en El Junquito; el desplome parcial del Colegio Agustiniano San Judas Tadeo en La Pastora y la caída de la cerca perimetral de la Escuela Pedro Jesús García en el municipio Juan José Mora del estado Carabobo.
Otros planteles educativos en Caracas, La Guaira, Guárico y Falcón han sido habilitados como refugios o, como les llama oficialmente, campamentos temporales o transitorios para asistir a las personas afectadas por el doble terremoto y centros de acopio.
Un informe sobre el panorama de la situación tras los terremotos en Venezuela elaborado por la organización Data Friendly Space (DFS), fechado el 25 de junio, reveló que los anuncios del uso de algunas escuelas como campamentos temporales y centros de donación contrastó con la orden gubernamental simultánea de cierre de las escuelas durante varios días, “lo que indica que la planificación de la capacidad de refugio aún se estaba estableciendo (…) y se desconoce su capacidad en relación con la necesidad real”.
En paralelo, la organización detalló que “el cierre de escuelas provocado por el terremoto corre el riesgo de agravar una crisis de aprendizaje ya aguda, sobre todo para los niños que ya asistían de forma irregular o que directamente no asistían” y que al menos “880 escuelas requieren evaluación estructural”.
El regreso a clases ocurre con más dudas que certezas y “no puede entenderse únicamente como la reactivación del calendario escolar. Debe formar parte del proceso de recuperación integral de la niñez y la adolescencia. Por ello, la principal misión de la escuela en este momento no es solo culminar contenidos académicos o completar procesos administrativos. Hoy la escuela es más necesaria que nunca porque constituye un espacio de protección, estabilidad, encuentro y esperanza para niños, niñas, adolescentes, docentes y familias”, reiteró Cecodap.
Agencia PANA
Esta nota fue elaborada por Francisco Rincón, Jhonattam Petit, Rosanna Battistelli, Mabel Sarmiento y Dayrí Blanco, quienes trabajaron en conjunto en la recopilación de los reportes sobre escuelas afectadas en el país por los sismos.
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