Al ginecobstetra Jorge Pérez le preocupa la salud de las embarazadas. Sobre todo, las que acuden a la Maternidad del Sur, en Carabobo, porque ese centro no está en condiciones para atender a las pacientes. A eso se le suman problemas de malnutrición, derivados de la crisis económica y escasez de insumos que se traducen en la inexistencia del parto humanizado, como asegura el Gobierno nacional.
“Estamos viendo mujeres desnutridas. A tal punto que afecta a su feto y éstos también vienen desnutridos. Esto traería recién nacidos con problemas psicomotores, con problemas de aprendizaje, trastorno para la marcha. Esa es la generación que dentro de 6 y 7 años tendrá escolares afectados biológicamente y de sus funciones psicomotrices”.
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Según comenta el ginecobstetra, no es raro ver a mujeres desvanecerse cuando acuden a la revista médica porque tienen horas sin consumir alimentos. Esa es otra razón por la que se puede decir que en Carabobo no existe parto humanizado. Esto comienza, incluso, desde el nivel preconcepcional, cuando antes de salir embarazada se requiere que esté en buena condiciones biológicas, psicológicas y sociales adecuadas para cumplir con el rol de madre.
La Maternidad del Sur no está en condiciones para recibir a pacientes porque no hay personal médico, camilleros ni obreros. A Pérez le impresiona que en el área de quirófano laven la faena sucia en el mismo lugar donde los médicos deben lavarse las manos antes de hacer una cirugía. “Esto va a traer como consecuencia el aumento de infecciones en mujeres: absceso en pared, endometritis puerperal y otras enfermedades”, apunta el ginecobstetra.
Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y Adolescencia
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