Distanciamiento social, mascarillas, educación online, burbujas de convivencia, gel antibacterial, desinfección, confinamiento y protocolos de actuación. Todas estas opciones son medidas muy importantes para una adecuación de nuestra entorno para un regreso a clases relativamente seguro. Para resguardar nuestra salud física. Pero, ¿qué hay de nuestra salud mental? Los estudiantes de todas las edades se enfrentan a la ansiedad surgida por pasar de estar durante muchos meses en una zona segura y de confort —en la que, en muchas ocasiones, han tenido ayuda diaria— a volver a las aulas. Además, en unas condiciones muy distintas a las que conocen. Por eso, en primer lugar, el regreso a clases y la reintegración del estudiante como individuo en la sociedad debe ser algo progresivo y controlado.
Algunos habrán disfrutado del contacto con la familia y de una menor presión académica, mientras que otros habrán pasado por experiencias difíciles y potencialmente traumatizantes.
Para la mayoría, el mayor reto será ahora mantenerse motivados para aprender a pesar de la incertidumbre acerca de cómo la pandemia afectará tanto a sus estudios, ya sea de manera presencial o a distancia, como a su vida en general.
Una de las tareas más importantes de los profesores será la de ayudar a todos estos estudiantes a regularse emocionalmente y a que se sientan capacitados para seguir adelante. Hay que escuchar y validar cada experiencia individual. Un sentimiento o emoción nunca están equivocados, porque no podemos controlar cómo nos sentimos.
Luego de casi un año de confinamiento tanto los estudiantes como los profesores en su mayoría se habrán adaptado a estar distanciados de casi todo lo que antes disfrutaban, manteniéndose en sus hogares. Eso implica que el regreso a clases, representará un proceso de adaptación incluso más difícil, más allá de las medidas de prevención, el papel de los profesores en la recuperación educativa e incluso emocional de los alumnos es, por tanto, clave.
Fabiana de 15 años. Maturín, estado Monagas.
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Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y Adolescencia
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