Día Internacional de la Justicia Social, ¿qué es?

La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró que cada 20 de febrero se celebraría el Día Internacional de la Justicia Social. En dicha Asamblea, realizada el 26 de noviembre de 2007, la ONU destacó la importancia de los derechos humanos y las libertades fundamentales para el desarrollo de la sociedad y el mantenimiento de la paz y seguridad de las naciones. 

La justicia social busca el respeto de la dignidad de las personas, sin tomar en consideración clase social, sexo, edad, condición física, orientación sexual, raza, ideas políticas, religión, entre otros. Busca que se garanticen sus derechos fundamentales como lo son el derecho a la vida, a la identidad o a la educación; al igual que las libertades individuales.

A su vez, otro concepto muy importarte para hablar de la justicia social es la equidad. Se trata de brindarle a los ciudadanos igualdad de oportunidades, para que cada uno pueda acceder de la misma forma a los bienes. ¿Para qué? Con la finalidad de potenciar el desarrollo de cada una de las personas y para que, al mismo tiempo, se presenten las condiciones para que dicho desarrollo se pueda materializar. 

Los Estados están en la obligación de respetar y garantizar estos derechos. Asegurarse de que los mismos se cumplan. En el caso de alguna violación, el Estado es plenamente responsable y debe tener mecanismos para la protección y restitución de los derechos vulnerados.

Justicia social y los niños

En el caso de niños, niñas y adolescentes la justicia social es fundamental.  Ellos son una parte de la población que es especialmente vulnerable. En concordancia con la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) es vital que cada niño, niña o adolescente sea respetado según su dignidad humana, no sea discriminado según edad, sexo, raza, condición física, religión, etc, y que tengan acceso a los bienes y servicios de forma libre. 

Por otro lado, es vital que cada Estado establezca legislaciones con ideales de justicia social, con la finalidad de que cada niño, niña y adolescente pueda disfrutar plenamente de sus derechos y de esta forma desenvolverse libremente. 

¿Cuándo debemos hablar de justicia social?

La justicia social cabe en todas aquellas situaciones donde puedan existir desigualdades, como es el caso de la educación. No todos los niños, niñas y adolescentes tienen acceso a este derecho, teniendo como premisa que al garantizarse la misma debe ser de calidad, equitativa y sin tratos discriminatorios.

En el caso de los Estados que no adopten en sus legislaciones mecanismos de protección de los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes o que a pesar de tenerlos estos no se materializan en la realidad, se tendrían como consecuencias niveles de desigualdad y de inseguridad para el libre desenvolvimiento y desarrollo de los niños. Si no existe ningún tipo de instrumento que asegure que se cumplan dichos derechos tampoco existirá garantía de que se van a respetar ni habrá formas de protegerlos o restituirlos. Es decir, estaríamos ante un Estado que no reconoce y viola los derechos humanos. 

Por ende, partiendo desde la mirada de la justicia social cabe destacar la importancia de esta para los derechos de los niños, niñas y adolescentes, debido a que no se trata solo de alegar la existencia de estos derechos, sino que también es necesario tomar en consideración los principios, donde se destaca la importancia de la creación y el establecimiento de mecanismos que puedan garantizar la defensa de estos derechos.

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