Pantallita, pantallita, quién es la más bonita

autoestima

La Fundación ANAR (Ayuda a niños y adolescentes en riesgo) cuenta con una línea telefónica y chat que desde hace años brinda ayuda psicológica en España. Con la pandemia su accionar se ha visto potenciado y en su último informe dan cuenta de 166.433 llamadas de petición de ayuda atendidas en 2020, evidenciando las consecuencias que el confinamiento ha generado en niños y adolescentes. Resalta ANAR una gran frustración fruto de la indefensión y desesperación que explicarían el por qué se ha observado un incremento de casos de ideación suicida y tentativas de suicidio entre los adolescentes, y ha aumentado el uso de mecanismos de autorregulación emocional con el propósito de reducir su ansiedad, principalmente autolesiones y mecanismos de compensación propios de los trastornos de alimentación. Las primeras salidas de casa y la vuelta a clases se manifiestan como dos momentos especiales en la generación de estrés y ansiedad.

Toda la situación derivada de la pandemia (prohibición de salir de casa, las restricciones, la sensación de pérdida de libertad, el fallecimiento de seres queridos, el miedo a la muerte, la tensión que produce compartir un espacio reducido, sin colegio, etc.), ha resultado perjudicial para el bienestar psicológico de niños, niñas y adolescentes.

Autoestima, imagen corporal y Facebook

Un equipo llevó adelante una investigación en varios países de Europa y Corea para medir el peso de la aprobación de otros sobre la estima acerca del propio cuerpo en chicas adolescentes. “La relación entre engancharse en comparaciones por Facebook y una baja estima del cuerpo propio estaban mediados por el grado en que la aprobación de otros era importante para la autoestima”, destaca el informe.

La adolescencia es una etapa de transición en la vida caracterizada por los cambios. La tensión entre la construcción de la propia identidad y la necesidad de la aprobación grupal es permanente. Esta realidad la han vivido los adolescentes de todas las épocas, forma parte natural del proceso de desarrollo evolutivo. Sin duda los adolescentes de este tiempo deben vivir sometidos a la omnipresencia de las redes sociales en sus vidas y el impacto que ello tiene en la construcción de su propia identidad, su autoestima y la presencia de fenómenos como los desórdenes alimenticios: bulimia y anorexia, efectos de la pandemia y el aislamiento social sobre los proyectos de vida de los adolescentes, tal y como los destaca el informe de ANAR.

La investigación sobre la influencia de Facebook pudo evidenciar la mayor presión que sufren las adolescentes europeas en comparación con las asiáticas, por lo que los autores recomiendan hacer énfasis en el valor de la individualidad y  educar sobre las redes sociales y sobre las imágenes retocadas, exageradas e irreales que pueden encontrarse allí.

La educación emocional para reforzar la propia estima, el valor de la singularidad y la riqueza presente en la diversidad debe ser un elemento fundamental para contrastar críticamente con los patrones y estereotipos, que se promueven a través de las redes y que imponen una “dictadura del photoshop”, por la que se discrimina y acosa a quienes no calzan en los estándares.

Publicado por Efecto Cocuyo.